I. DEFINICIONES

3. Mediación Social Transnacional


La principal diferencia entre el enfoque transnacional y los demás reside en el hecho de que no se segmenta a la persona según el espacio donde se encuentra. Al contrario, se tiene en cuenta todo el proceso de vida desde el país de procedencia hasta el de recepción. En este contexto, el papel y el posible vínculo del o la joven migrante con la familia, su comunidad y su territorio de origen o transito/s es clave en el desarrollo de las actuaciones socioeducativas.


La Mediación Social  Transnacional se apoya en el desarrollo de tres principales ejes:


1- El trabajo en red y la creación de redes transnacionales de protección

No se trata de proponer una coordinación, sino una alternativa que responde a la movilidad de los y las jóvenes migrantes. En efecto, muy a menudo esta migración se revela ser una forma de responder a la falta de flexibilidad de los sistemas de protección institucionales hacía la infancia y la juventud.

 
2- El trabajo con los niños, niñas y jóvenes migrantes y sus familias de forma sincrónica.

Para ello se propone construir un nuevo marco de referencia socio-educativo, donde la familia (independientemente del lugar donde esté), las instituciones y el o la joven estén presentes y conectados.


3-     La formación de profesionales.

Se requiere de una formación específica para capacitar y sensibilizar en la transnacionalidad y su importancia dentro del proceso de inclusión y participación en igualdad de los y las jóvenes.