III. ENFOQUE POLÍTICO

1. Introducción: el gran desacuerdo


Durante los últimos años, se ha puesto en evidencia la falta de coordinación, y los desacuerdos profundos entre los países de la zona Schengen.

Esta situación se debe en gran parte a una percepción económica de la gestión de las migraciones que prevalece desde los primeros momentos de Europa sobre una percepción humanitaria y social.

Asimismo estos últimos 4 años, se han combinado políticas restrictivas muy duras con una política de ayuda humanitaria y de derechos humanos. Mientras se estaban construyendo muros, realizando “devoluciones en caliente”, se gestionan las acogidas con cuotas por países y multiplicando los campos de personas refugiadas, y también se rescataba en el mar (muchas fallecidas).

La falta de coordinación y de acuerdos condujo a la multiplicación de tratos bilaterales entre los países europeos y los países del Mediterráneo fronterizos de Europa. Como resultado, ésta política desordenada  tiene consecuencias dramáticas para las personas migrantes cuyos derechos e integridad son sistemáticamente vulnerados.

Así se forma una trampa para muchos y muchas que quedan atrapados a las puertas de Europa, sufriendo abusos de toda índole: no respeto del derecho de asilo, violencias físicas, retenciones, malos tratos, redadas y expulsiones masivas.

Por otra parte, ante la falta de apoyo entre países y la subida de las voces y partidos xenófobos, se desarrolla una política siempre más securitaria, donde la migración se ha visto instrumentalizada por los distintos partidos políticos.