V CONCLUSIÓN

1. Conclusión



                          Fuente: Migraciones: Un planeta en movivimiento (La UNED) 


Las migraciones y personas refugiadas, un hecho histórico y continuo, en lugar enfocarse como un desarrollo natural o forzado-provocado de personas en movimiento, pone continuamente a prueba las políticas Europeas, evidenciando tensiones subyacentes entre países, así como la fragilidad del espacio de libre circulación Schengen  tanto como la política migratoria común.

 

En España se contaba en 2018 con 30 años de muertes en el estrecho[1],  con lo que debiera ser cifras intolerables de personas muertas en el mar, quebrantando los derechos humanos, cuyo significado se tuerce cada vez que imperan necesidades políticas y económicas.

 

En este contexto, entre una política migratoria que reivindica ya sus fundamentos securitarios, el juego político y el levantamiento de muros y vallas, las personas en movimientos se han tenido que abrir otras rutas. Asimismo, las entradas por mar a España han aumentado estos dos últimos años y entre las personas que intentan alcanzar Europa por esta vía, se encuentran en aumento los niños, niñas y jóvenes que migran sin referentes familiares.